Cuando en el camino de la vida, nada no sale como esperábamos o simplemente los obstáculos nos logran ganar por debilidad o cobardía, intentamos echar a la suerte o simplemente a la creencias de agüeros sin valor, lo que nos depara el mañana. Aunque el futuro sea incierto, sólo nosotros con cada acto del día a día podemos hacer que nuestro mañana sea lleno de prosperidad.
Una vieja anciana, que si no fuera porque su atuendo blanco hace resaltar su raza negra y a su vez las huellas de la vejez en su piel, no sabríamos que está tan entrada en años, espera pacientemente a las a fueras de la catedral cubana en donde más que alabar al Dios supremo, los cubanos rinde tributo a los orishas que en su cultura, son los ángeles que los guarda de todo mal y peligro.
Diez pesos cubanos que por castigar a los Estados Unidos, ya no son dólares sino euros son los que cobra ésta pitonisa por descifrar a través de un habano, lo que le depara el destino al cualquier turista que se deje llevar por su atuendo y seriedad.