Un viejo caballo va a paso lento sobre el recién sembrado cultivo de arroz que tan sólo tiene 15 días de nacido. Los 27 grados centígrados que caen del astro rey en la zona norte del Tolima, lo fatigan y secan su garganta, pero él más que los agricultores y campesinos sabe que el poco agua que hay en el sembrado, no la puede beber porque por ella recorren los fertilizantes y herbicidas que combaten las plagas que ha dejado el fenómeno de El Niño en Colombia.
Su única ventaja es que aún las largas espigas del arroz no han crecido y por ende los mosquitos que viven en ellas no le fastidian. A paso lento pero seguro, porque ya ha recorrido el terreno centenares de veces, va este cuadrúpedo que está esperando una fuente de agua cercana para calmar su sed.